La seguridad sísmica no depende solo de la estructura del edificio
Cuando se habla de terremotos, se piensa de inmediato en la resistencia de pilares, vigas y cimientos. En realidad, las instalaciones también pueden sufrir daños importantes. Entre ellas se encuentran los conductos de aire, que durante un sismo pueden desprenderse, deformarse o caer, generando situaciones de peligro.
Si una red de conductos resulta dañada, puede obstaculizar las vías de evacuación, comprometer el funcionamiento del edificio y dificultar la gestión de la emergencia, especialmente en hospitales y otras instalaciones estratégicas. Por este motivo, diseñar las instalaciones teniendo en cuenta el riesgo sísmico no significa solo cumplir con la normativa, sino contribuir de manera concreta a la seguridad de las personas.
Qué sucede con los conductos de aire durante un terremoto
Durante un terremoto, las instalaciones también siguen los movimientos del edificio. Si no están fijadas correctamente, pueden oscilar, golpear otros elementos, aflojar los puntos de anclaje o, en los casos más graves, desprenderse.
Para reducir estos riesgos es importante diseñar un sistema de sujeción adecuado, eligiendo correctamente los arriostramientos según el peso de la instalación. De esta manera, los conductos permanecen más estables incluso durante las solicitaciones provocadas por el sismo.
La ventaja de los conductos de aluminio preaislado: menos peso, mayor seguridad
Uno de los aspectos que más influye en el comportamiento de una instalación durante un terremoto es su peso. Cuanto más ligero es un conducto, menores serán las fuerzas que actuarán sobre él durante las oscilaciones del edificio.
Los conductos de aluminio preaislado, como el sistema P3ductal, tienen un peso inferior al de los conductos tradicionales de chapa metálica: entre un 70 y un 80% menos. Esto significa que ejercen menos carga sobre los sistemas de fijación, requiriendo menos arriostramientos.
En este sentido, P3 ha desarrollado un sistema de sujeción antisísmico diseñado específicamente para garantizar la máxima seguridad de los conductos P3ductal en caso de terremoto.
Materiales que ayudan a resistir mejor el terremoto
Además de ser mucho más ligeros, los conductos de aluminio preaislado ofrecen otra ventaja importante: logran absorber mejor las vibraciones provocadas por un terremoto gracias a sus elevados valores de amortiguación. Estos conductos tienden a oscilar menos y a volver más rápidamente a una condición estable en comparación con los conductos tradicionales de chapa metálica.
Este comportamiento reduce el estrés en los puntos de fijación y contribuye a mantener la instalación más segura incluso durante un evento sísmico.
El rendimiento de estos sistemas ha sido confirmado mediante pruebas específicas en mesa vibrante, que verificaron su fiabilidad en condiciones similares a las de un terremoto a escala real.
La seguridad nace del trabajo en equipo
Para lograr una instalación realmente segura desde el punto de vista sísmico, es fundamental que todas las figuras involucradas trabajen de manera coordinada. P3 ha desarrollado P3ductbim, un plugin específico compatible con REVIT. Esta potente herramienta de cálculo permite el diseño sísmico de los conductos de aire con alta precisión, reduciendo errores y facilitando la coordinación entre proyectistas e instaladores.
La protección sísmica de las instalaciones no debe verse solo como una obligación legal, sino como una inversión en la seguridad de las personas y en la continuidad del funcionamiento de los edificios. Elegir sistemas ligeros, fiables y correctamente diseñados significa reducir los riesgos y aumentar la capacidad del edificio para afrontar un evento sísmico.

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